A quién ayuda: condiciones y magnitud humana
El cannabis alivia síntomas que afectan a millones de chilenos. La evidencia es más fuerte justamente donde el sufrimiento es más masivo.
Hasta aquí el foco ha estado en la seguridad y el bajo daño comparado; corresponde ahora mostrar lo que el cannabis efectivamente hace. Y hay un dato que ordena todo este capítulo: la evidencia científica es más sólida justamente allí donde el sufrimiento es más masivo. No se trata de un nicho, sino de condiciones que afectan a una parte enorme de la población.
El caso más elocuente es el dolor crónico. Según el primer estudio nacional de prevalencia, afecta a cerca del 32% de la población chilena —uno de cada tres adultos—, con dolor de intensidad moderada a severa en el 85% de los casos (ACHED-CP, 2014). Es precisamente una de las tres condiciones con evidencia concluyente de eficacia. A ello se suma el cáncer —segunda causa de muerte en Chile (MINSAL)—, donde el cannabis alivia las náuseas y vómitos de la quimioterapia, otro de los frentes de evidencia más firme.
Dolor crónico en Chile: 1 de cada 3 adultos (32%)
Fuerza de la evidencia por condición
| Condición | Evidencia |
|---|---|
| Dolor crónico (adultos) | Concluyente |
| Náuseas/vómitos por quimioterapia | Concluyente |
| Espasticidad (esclerosis múltiple) | Sustancial |
| Trastornos del sueño | Moderada |
| Ansiedad | Moderada |
| Fibromialgia | Moderada |
La fuerza de la evidencia se gradúa por condición. La revisión de la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU. clasifica como concluyente o sustancial el alivio del dolor crónico, de las náuseas y vómitos por quimioterapia y de la espasticidad de la esclerosis múltiple; y como moderada el beneficio en trastornos del sueño, ansiedad y fibromialgia (National Academies, 2017). La guía clínica canadiense, por su parte, enumera alrededor de cincuenta condiciones en las que el cannabis puede reportar beneficio —desde el dolor neuropático y los cuidados paliativos hasta la enfermedad inflamatoria intestinal, la epilepsia o el estrés postraumático (Health Canada, 2018).
Para dimensionar la amplitud de ese alcance, la siguiente tabla organiza por sistema las condiciones en las que la guía canadiense reconoce un beneficio potencial. El nivel de evidencia varía entre ellas —desde concluyente hasta preliminar—, pero el conjunto ilustra por qué un organismo regulador de referencia contempla un espectro tan amplio.
Panorama de condiciones con beneficio potencial
| Ámbito | Condiciones |
|---|---|
| Dolor | Dolor crónico, agudo, neuropático y muscular · dolor asociado a cáncer · migrañas y cefaleas · fibromialgia · artritis, artrosis y osteoartritis |
| Neurológicas y del movimiento | Esclerosis múltiple y espasticidad · epilepsia · Parkinson · Huntington · Alzheimer y demencia · esclerosis lateral amiotrófica (ELA) · ataxias espinocerebelares · distonía · síndrome de Tourette · daño en la médula espinal |
| Salud mental y sueño | Ansiedad · depresión · estrés y estrés postraumático · trastornos del sueño e insomnio |
| Gastrointestinales | Enfermedad inflamatoria intestinal (Crohn, colitis ulcerosa) · síndrome de colon irritable · náuseas y vómitos · enfermedades del hígado y del páncreas |
| Oncológicas y paliativas | Dolor oncológico · náuseas y vómitos por quimioterapia · caquexia y pérdida de apetito (cáncer, VIH/SIDA) · cuidados paliativos |
| Inflamatorias, piel y vías respiratorias | Condiciones inflamatorias · dermatitis, psoriasis y prurito · asma |
| Otras | Glaucoma · hipertensión · osteoporosis · síndromes de abstinencia (opioides, alcohol y otras drogas) · calidad de vida en afecciones crónicas |
Conviene además despejar un equívoco: no todo es "la planta cruda". Existen dos fitofármacos estandarizados aprobados por las agencias regulatorias internacionales —Sativex (THC:CBD), para la espasticidad de la esclerosis múltiple, y Epidiolex (CBD), primer fármaco derivado del cannabis aprobado por la FDA para epilepsias raras severas—, ambos respaldados por ensayos clínicos controlados. El cannabis medicinal abarca así desde el medicamento de farmacia hasta la flor prescrita, todo dentro del mismo continuo terapéutico.
Conviene además distinguir los dos compuestos protagonistas, porque cumplen funciones terapéuticas distintas y complementarias. Ambos son beneficiosos; la diferencia está en su perfil.
THC · tetrahidrocannabinol
Perfil: principal compuesto psicoactivo del cannabis; agonista parcial de los receptores CB1 y CB2 del sistema endocannabinoide.
Efectos terapéuticos: analgésico, antiemético (náuseas y vómitos), estimulante del apetito, relajante muscular y antiespástico, e inductor del sueño.
Es el responsable del efecto psicoactivo característico del cannabis.
CBD · cannabidiol
Perfil: compuesto no intoxicante; actúa sobre los receptores 5-HT1A y TRPV1 y modula el sistema endocannabinoide (modulador alostérico negativo de CB1).
Efectos terapéuticos: ansiolítico, anticonvulsivante, antiinflamatorio, antipsicótico y neuroprotector.
No produce intoxicación y puede atenuar efectos adversos del THC, como la ansiedad o la taquicardia.
Lejos de competir, ambos compuestos pueden actuar de forma complementaria: la proporción entre THC y CBD determina en buena medida el efecto clínico, y el CBD puede moderar la psicoactividad del THC. Ajustar esa proporción a cada paciente y objetivo terapéutico es parte central de la terapia cannábica (Health Canada, 2018; Peng et al., 2022; McGuire et al., 2018).
El mensaje de fondo es de magnitud humana: detrás de cada una de estas condiciones hay cientos de miles de chilenos que conviven con dolor, náuseas, insomnio o espasmos, y para quienes el cannabis representa, en muchos casos, un alivio real donde otros tratamientos fallaron.
Fuentes de este artículo
2022Cada vía cumple un objetivo terapéutico distinto →