Cannabis, marihuana, cáñamo y hachís: una misma planta con cuatro nombres
Las cuatro palabras nombran a la misma especie o a productos que salen de ella. Lo que las separa es qué parte se usa y cuánto THC contiene. Y la línea legal entre cáñamo y marihuana, 0,3 % de THC en Europa y Estados Unidos, nació como una convención de botánicos.
Una cuerda de cáñamo, un frasco de aceite de CBD, un cigarrillo de marihuana y un trozo de hachís salen de la misma especie vegetal: Cannabis sativa. Buena parte de la confusión empieza ahí.
Cannabis es la planta; lo demás son usos y productos
Cannabis es el nombre botánico, y el que usa la ciencia para la planta y todo lo que se obtiene de ella. Es una de las plantas cultivadas más antiguas del mundo, según las Academias Nacionales de Ciencias de Estados Unidos (2017). Los botánicos todavía discuten si es una sola especie o varias.
La planta produce más de cien compuestos propios, llamados cannabinoides. Los dos más conocidos son el THC, que embriaga, y el CBD, que no. Por ahora basta una idea: la cantidad de THC es lo que separa un nombre de otro.
Marihuana y hachís: las flores y su resina
El THC no está repartido de forma pareja. Se fabrica en glándulas diminutas de resina, concentradas en las flores de la planta hembra. Una revisión del botánico canadiense Ernest Small ordena las partes de menor a mayor contenido: semillas, raíces, tallos, hojas y, al final, las flores y las hojitas que las envuelven, que pueden llegar a 20 % de THC en peso seco. Las semillas prácticamente no lo contienen.
- Marihuana es el nombre común de las flores secas de plantas ricas en THC.
- Hachís es la resina de esas mismas flores, separada y prensada. Según las Academias Nacionales, hierba y resina suelen tener entre 5 % y 20 % de THC.
- Aceites y concentrados son extractos de esa resina, y pueden llegar a 75 % de THC.
El producto, además, ha cambiado. En las incautaciones analizadas por la agencia antidrogas de Estados Unidos, la potencia promedio pasó de 4 % de THC en 1995 a cerca de 12 % en 2014. La palabra «marihuana» nombra hoy productos bastante más fuertes que los de hace una generación.
Cáñamo: la misma especie, casi sin THC
Cáñamo es el nombre de las variedades que se cultivan por su tallo y sus semillas, no por su resina. La Comisión Europea lo define como cannabis con niveles muy bajos de THC y enumera sus usos: textiles, papel, materiales de construcción, alimentos a partir de las semillas y cosméticos.
La diferencia no es solo legal. Un estudio genético canadiense comparó 81 muestras de marihuana y 43 de cáñamo y encontró que ambos grupos se distinguen a lo largo de todo el genoma, no solo en los genes ligados al THC. Son la misma especie, pero linajes criados para fines distintos, como las uvas de mesa y las de vino.
La línea del 0,3 %: una convención de botánicos que se volvió ley
La frontera entre cáñamo y marihuana no la puso la naturaleza. En 1976, Small y su colega Arthur Cronquist propusieron llamar cáñamo a las plantas con menos de 0,3 % de THC en peso seco en su parte superior. Según relata el propio Small, la cifra fue adoptada después por Europa, Canadá y parte de Australia como límite legal de cultivo. El mismo texto la califica de conservadora: se considera que hace falta cerca de 1 % de THC para que una planta pueda embriagar.
Hoy la Unión Europea exige variedades certificadas con menos de 0,3 % de THC para dar apoyo agrícola. En Estados Unidos, una ley de 2018 definió el cáñamo como la planta con no más de 0,3 % de delta-9 THC en peso seco; por sobre esa cifra, legalmente es marihuana.
Esa línea se sigue moviendo. La ley de 2018 medía una sola forma de THC, y al amparo de ella se vendieron productos con THC hechos de cáñamo. En noviembre de 2025, el Congreso estadounidense aprobó una definición más estricta: cuenta el THC total y deja fuera a los productos finales con más de 0,4 miligramos por envase. Debía regir un año después; en septiembre de 2026 su entrada en vigor se aplazó un mes. Nada de esto describe la ley chilena, que tratamos en otro artículo de esta web.
En resumen
- Cannabis es la planta. Marihuana son sus flores secas ricas en THC, hachís es la resina de esas flores y cáñamo son las variedades de fibra y semilla, casi sin THC.
- El THC se concentra en la resina de las flores hembra. Semillas y tallos prácticamente no lo tienen.
- La marihuana de hoy es, en promedio, más potente que la de los años noventa; los concentrados, mucho más.
- El umbral de 0,3 % nació como convención botánica, no como límite sanitario. Sigue en discusión cuántas especies hay y cómo regular los productos de cáñamo que contienen THC.
Este texto es información general y no constituye asesoría legal.
Fuentes de este artículo
s/f (consultado en septiembre de 2026)Índica y sativa: etiquetas que no predicen lo que contiene la planta →