Farmacias, tiendas, clubes o plantas en casa: cuatro formas de regular el cannabis
La diferencia de fondo entre los modelos es si hay o no un mercado con fines de lucro. Qué permite y qué prohíbe cada uno, a septiembre de 2026, y por qué ninguno ha demostrado ser «el correcto».
«Regular» el cannabis no significa lo mismo en Montevideo, Toronto, Berlín o Ámsterdam. La decisión de fondo es si habrá o no un negocio vendiendo el producto. A septiembre de 2026, hay cuatro grandes familias.
Uruguay: vende el Estado, en farmacias y sin publicidad
Uruguay reguló todo el circuito con una ley de 2013. Un adulto debe registrarse y elegir una sola de tres vías: comprar en farmacias adheridas, integrar un club de membresía o cultivar en casa. Las vías son excluyentes entre sí. En farmacias el tope es de 10 gramos por semana y 40 por mes. Solo se inscriben ciudadanos o residentes permanentes, no turistas, y toda publicidad está prohibida.
A abril de 2026 había 120.083 personas registradas, tres de cada cuatro en farmacias. El punto débil es la cobertura: 60 farmacias en todo el país y cinco departamentos sin ninguna.
Canadá y Estados Unidos: empresas privadas con licencia
En Canadá, la Cannabis Act rige desde octubre de 2018. Los mayores de 18 años pueden portar hasta 30 gramos y cultivar cuatro plantas por vivienda. Cada provincia organiza la venta, con tiendas públicas, privadas o ambas. Vender o dar cannabis a un menor se castiga con hasta 14 años de cárcel.
En Estados Unidos, según la UNODC, a diciembre de 2025, 24 estados, el Distrito de Columbia y tres territorios habían legalizado el uso de mayores de 21 años. Para la ley federal, la marihuana sigue siendo ilegal.
Eso está cambiando, pero solo en parte. El 23 de abril de 2026, el Departamento de Justicia trasladó a la Lista III, una categoría de control menos estricta, dos cosas: los medicamentos con marihuana aprobados por la agencia de medicamentos (FDA) y la marihuana medicinal con licencia estatal. Para el resto abrió una audiencia administrativa que comenzó el 29 de junio. Según el seguimiento de la Universidad Estatal de Ohio, estaba programada hasta el 15 de julio; cuando lo consultamos, en septiembre de 2026, no registraba una decisión final. El proceso sigue abierto. Y pasar a la Lista III no es legalizar el uso adulto: el propio comunicado habla de mantener controles federales estrictos.
Alemania, Malta y Luxemburgo: cultivar sí, tiendas no
Alemania permite desde abril de 2024 portar 25 gramos, guardar 50 en casa y cultivar tres plantas. Desde julio de ese año hay asociaciones de cultivo sin fines de lucro, de hasta 500 socios, que entregan un máximo de 50 gramos al mes por persona. Entre los 18 y los 21 años el tope es menor y el producto no puede superar 10 % de THC, el compuesto psicoactivo. No hay tiendas, envíos, comestibles ni publicidad.
El segundo informe de la evaluación científica de la ley, de abril de 2026, trajo una sorpresa: el canal de acceso más usado no son las asociaciones, sino las farmacias en línea que despachan cannabis medicinal con receta.
Malta permite portar hasta 7 gramos, guardar 50 en casa y cultivar cuatro plantas, además de asociaciones sin fines de lucro. Su regulador insiste en que el país «no legalizó» el cannabis. Luxemburgo es el más restrictivo: desde julio de 2023 permite cuatro plantas por hogar y consumo solo en el domicilio. No existe dónde comprar.
Países Bajos y Tailandia: la tolerancia y la marcha atrás
Pese a su fama, Países Bajos no legalizó el cannabis. La fiscalía no persigue a los coffee shops que venden hasta 5 gramos por transacción. El propio gobierno describe la contradicción: a los locales no se les persigue por vender, pero producir y abastecer cannabis sigue siendo ilegal y no se tolera. Para resolverla, desde el 7 de abril de 2025 los coffee shops de hasta 10 municipios solo pueden vender cannabis de cultivadores con licencia. Durará cuatro años; aún no hay resultados.
Tailandia hizo el camino inverso. En junio de 2022 sacó el cannabis de su lista de sustancias prohibidas sin tener una regulación; la UNODC habla de un vacío legal. En junio de 2025 reclasificó la flor como «hierba controlada». En julio de 2026, la prensa tailandesa informaba que solo puede venderse con receta, por un máximo de 30 días, y que vender sin ella se castiga con hasta un año de cárcel.
En resumen
- La gran división es si hay un mercado con fines de lucro (Canadá, estados de EE.UU.) o no (Alemania, Malta, Luxemburgo). Uruguay está al medio: hay venta, pero controlada por el Estado.
- Todos fijan edad mínima, 18 o 21 años, y límites de posesión.
- Ningún modelo ha demostrado ser «el correcto». El caso alemán muestra que la gente no siempre usa el canal que la ley previó.
Este texto es información general, no asesoría legal: lo permitido en un país no lo está en otro, y las normas cambian.
Fuentes de este artículo
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