Después de legalizar: menos detenciones, más niños intoxicados y varias preguntas abiertas
Los datos oficiales de Canadá, Uruguay, Alemania y Estados Unidos muestran menos cargos por posesión y un mercado ilegal que retrocede, pero también más consumo adulto y más intoxicaciones infantiles con comestibles. Sobre adolescentes y accidentes, la evidencia no alcanza para concluir.
Quienes apoyaban legalizar prometían menos mercado negro y menos detenciones. Quienes se oponían advertían más consumo, más accidentes y más intoxicaciones. A septiembre de 2026 ya hay datos oficiales para contrastar ambas cosas, y no le dan toda la razón a nadie.
Lo favorable: caen los cargos por posesión y retrocede el mercado ilegal
El cambio más nítido está en el sistema penal. En Canadá, los cargos por posesión de cannabis cayeron 95 % entre 2017 y 2022, según el panel que revisó la ley. En Alemania, el segundo informe de la evaluación oficial registra una baja marcada de los delitos ligados al cannabis a dos años del cambio.
El mercado legal también gana terreno. En la encuesta oficial canadiense, 72 % de los consumidores dijo comprar en fuentes legales en 2024, contra 37 % en 2019. En Uruguay, el registro llegó a 120.083 personas en abril de 2026.
Pero el mercado ilegal no desaparece. El mismo panel canadiense dice que sigue arraigado, con tiendas no autorizadas. La junta que vigila los tratados de drogas de la ONU (JIFE) estimaba en 2023 que el suministro ilegal aún cubría 40 % del mercado en Canadá y cerca de 50 % en Uruguay. El informe uruguayo no calcula esa cifra.
Lo desfavorable: más niños intoxicados y más consumo adulto frecuente
Aquí está el dato más consistente, y es negativo. En Canadá, las hospitalizaciones por intoxicación con cannabis en niños de 0 a 11 años pasaron de 0,5 a 6,4 por cada 100.000 entre 2015 y 2021, en todas las provincias salvo Quebec. Una revisión de 30 estudios publicada en la revista Addiction estimó que las intoxicaciones agudas se multiplican por 3,6 tras legalizar, y por 4,3 en niños. Los comestibles, como gomitas y galletas, son un factor importante. Los autores advierten un riesgo alto de sesgo: casi la mitad de los estudios solo compara antes y después, sin descontar otras tendencias. Aun así, 24 de los 30 muestran alzas.
El consumo adulto también subió. En Canadá pasó de 22 % en 2018 a 26 % en 2024, y llega a 48 % entre los 20 y 24 años. En Estados Unidos, la UNODC señala que el uso diario o casi diario parece haber aumentado de forma sustancial, más rápido que el uso ocasional. Y la mayoría del cannabis seco vendido en Canadá supera el 20 % de THC, el compuesto psicoactivo.
La evaluación alemana detectó otro costo. Al desaparecer la derivación policial, menos jóvenes llegan a los programas de intervención temprana, y aumentó el consumo problemático en algunos grupos.
Lo incierto: adolescentes y accidentes de tránsito
El salto en el consumo adolescente que muchos temían no aparece en las encuestas. En Estados Unidos, el consumo anual de los escolares se mantuvo estable en 2025: 8 %, 16 % y 26 % en los tres cursos medidos. En Uruguay, 19 % de los estudiantes de 13 a 17 años consumió en el último año según la encuesta presentada en 2022, sin grandes cambios desde la ley. En Canadá, entre los 16 y 19 años, fue 36 % en 2018 y 41 % en 2024, con un máximo de 44 % en 2019.
Pero Canadá mantiene una de las tasas juveniles más altas del mundo. La UNODC advierte que los estudios sobre adolescentes se contradicen y que parte de la baja del cannabis fumado se compensó con más vapeo.
En tránsito, 18 % de los consumidores canadienses dijo en 2024 haber manejado poco después de consumir: menos que el 27 % de 2018, más que el 15 % de 2023. La JIFE cita datos de Colorado según los cuales los choques fatales con conductores bajo efectos del cannabis casi se duplicaron entre 2013 y 2020. Las Academias Nacionales de Ciencias de EE.UU. revisaron el conjunto de estudios y califican de «limitada o solo sugestiva» la evidencia de que legalizar aumente las colisiones. Le dan la misma nota a la evidencia sobre el consumo adulto y las visitas hospitalarias.
Lo que sabemos y lo que no
- Bastante claro: caen los cargos por posesión, el mercado legal capta una parte creciente de las compras, y suben las intoxicaciones infantiles donde se venden comestibles.
- Probable, con evidencia limitada: aumenta el consumo adulto, sobre todo el frecuente.
- Incierto: el efecto en adolescentes y en accidentes de tránsito.
- No se sabe: cuánto mercado ilegal queda y qué pasa a largo plazo con la salud mental. Casi todos los datos vienen de Norteamérica.
Ningún resultado convierte al cannabis en un producto inofensivo. Se discute qué marco legal reduce más los daños, no si existen. Si en tu casa hay comestibles con cannabis, guárdalos como un medicamento; ante cualquier duda de salud, consulta a un profesional.
Fuentes de este artículo
2026Qué castiga y qué no la ley chilena sobre el cannabis →