La marihuana de hoy no es la de los noventa, y los «sintéticos» ni siquiera son marihuana
El THC del cannabis incautado en Estados Unidos se cuadruplicó desde 1995 y el CBD casi desapareció. Los cannabinoides sintéticos son otra sustancia, con brotes y muertes documentados. Sobre los adulterantes del prensado en Chile, en cambio, casi no hay datos serios.
Quien probó marihuana en los noventa está pensando en otro producto. En 1995, la hierba incautada en Estados Unidos tenía en promedio un 4 % de THC, su compuesto psicoactivo. En 2022 tenía un 16 %, según los datos que publica el NIDA, el instituto estadounidense sobre drogas.
El THC se multiplicó por cuatro; el CBD casi desapareció
La Universidad de Mississippi analiza las incautaciones de la agencia antidrogas de EE.UU. Sobre 38.681 muestras, el THC pasó de cerca de 4 % en 1995 a cerca de 12 % en 2014. En paralelo cayó el CBD, compuesto no intoxicante: la proporción entre ambos subió de 14 a 1 a unos 80 a 1.
No es un fenómeno solo estadounidense. Un metaanálisis de 2021 en la revista Addiction —un estudio que combina los resultados de otros— reunió 12 series de siete países y más de 66.000 muestras de hierba: entre 1970 y 2017 el THC subió en promedio 0,29 puntos porcentuales por año, y 0,57 puntos en la resina (hachís). En la Unión Europea, el Informe Europeo sobre Drogas 2025 sitúa la resina en 23 % de THC promedio en 2023, casi el doble que diez años antes, y la hierba en 11 %.
Una limitación: casi todo proviene de incautaciones, que no son una muestra al azar. Pero todas las series apuntan en la misma dirección.
Qué cambia con un producto más potente
Más THC por gramo significa que es más fácil consumir de más sin quererlo. El NIDA señala que la ansiedad, el pánico y las alucinaciones son más frecuentes con productos de alto THC y en personas sin experiencia. En el largo plazo, una revisión sistemática en The Lancet Psychiatry (2022, 20 estudios) encontró que el cannabis de mayor potencia se asocia con más riesgo de psicosis y de adicción al cannabis; para depresión y ansiedad, los resultados no coinciden.
Son asociaciones, no pruebas de causa. Aun así, las guías internacionales de reducción de riesgos recomiendan evitar los productos de alto THC.
Los sintéticos no son marihuana, y sí han matado
De la intoxicación con la planta, Health Canada dice que no se sabe, en general, que sea mortal. Con los sintéticos esa tranquilidad no corre. «Spice», «K2» o «marihuana sintética» son nombres de calle para químicos de laboratorio rociados sobre material vegetal. El THC activa parcialmente ciertos receptores del cerebro; estos compuestos los activan por completo y con una potencia entre 10 y 200 veces mayor, según una revisión de 2021. Esa revisión documenta daño renal agudo, infartos, psicosis y muertes, entre ellas 21 en Hungría en pocos meses de 2020 asociadas a un solo compuesto.
En julio de 2016, 33 personas quedaron intoxicadas a la vez en Nueva York por un cannabinoide sintético «ultrapotente». En 2018, al menos 324 personas en once estados llegaron a centros de salud con hemorragias graves, y al menos 8 murieron: en más de 150 se confirmó brodifacoum, un veneno para ratas, según la alerta de los CDC. El organismo advirtió que es imposible saber qué contiene uno de estos productos.
Chile: lo que se ha medido y lo que no
El dato local más sólido es un estudio del Instituto de Salud Pública (ISP) con SENDA y el Ministerio Público, presentado en 2021: 491 muestras decomisadas. Las flores tenían entre 3 % y 51 % de THC, una dispersión que, según el ISP, aumenta el riesgo de intoxicación. Solo 4 muestras tenían CBD, y en trazas. El promedio no figura en la nota oficial: la prensa que cubrió la presentación informó un 17 % de THC, cifra que no pudimos confirmar porque el informe completo no está publicado.
Sobre el prensado «paraguayo» circula mucho: que lleva pegamento, amoníaco, hongos. No encontramos análisis publicados por organismos chilenos ni estudios revisados por pares que lo midan. La nota del ISP solo dice que sus muestras prensadas no mostraban pegamentos a base de hidrocarburos. Que no esté medido no significa que sea limpio: no se sabe.
Lo que sí está confirmado es la llegada de productos de laboratorio. En 2024 el ISP detectó dos cannabinoides semisintéticos: HHC, hallado en cartuchos para vapear, y THCP, cuyos efectos, según SENDA, podrían ser hasta 33 veces más potentes que los del THC.
Lo que sabemos y lo que no
- El THC del cannabis incautado en Estados Unidos se cuadruplicó desde 1995 y el CBD casi desapareció.
- Mayor potencia se asocia con más psicosis y más adicción; la relación causal exacta sigue en estudio.
- Los cannabinoides sintéticos son otra sustancia, mucho más peligrosa, con muertes documentadas.
- De los adulterantes del prensado en Chile no hay datos públicos serios. En un mercado ilegal, nadie sabe con certeza qué está comprando.
Fuentes de este artículo
s/f (consultado 2026)Embarazo y lactancia: la recomendación médica es no consumir cannabis →