CBD: qué es, para qué hay evidencia y para qué no
El cannabidiol no embriaga ni muestra potencial de dependencia, y es un medicamento aprobado para epilepsias graves. Para ansiedad, sueño o dolor la evidencia es limitada o desfavorable, y muchos productos sin registro no contienen lo que dice su etiqueta.
Gotas, cremas, gomitas, bálsamos labiales: el CBD se ofrece para casi todo. Detrás de la sigla hay un uso médico bien demostrado y muchas promesas que la investigación todavía no respalda.
Un compuesto del cannabis que no embriaga
El cannabidiol (CBD) es, junto al THC, uno de los principales compuestos de la planta. A diferencia del THC, no embriaga. En 2018, el Comité de Expertos en Farmacodependencia de la OMS lo revisó a fondo: su informe crítico concluye que en humanos no muestra efectos que indiquen potencial de abuso o dependencia, que en general se tolera bien y que no había registro de problemas de salud pública asociados al CBD puro. Por eso el comité recomendó no someter los preparados de CBD puro a fiscalización internacional.
Donde la evidencia es sólida: epilepsias graves
El uso con ensayos clínicos rigurosos y aprobación regulatoria es el tratamiento de epilepsias poco frecuentes, que comienzan en la infancia y no responden a los fármacos habituales. En el ensayo publicado en el New England Journal of Medicine en 2017, con 120 niños y jóvenes con síndrome de Dravet, las crisis convulsivas bajaron de 12,4 a 5,9 al mes con CBD, frente a 14,9 a 14,1 con placebo. En el ensayo de 2018 en síndrome de Lennox-Gastaut (225 pacientes), las crisis con caída se redujeron 41,9% con la dosis alta, 37,2% con la dosis baja y 17,2% con placebo.
Con esos datos, el medicamento Epidiolex fue aprobado por la FDA en junio de 2018 y, como Epidyolex, por la Agencia Europea de Medicamentos en septiembre de 2019. Es CBD purificado, en dosis altas, añadido a otros anticonvulsivantes y con controles médicos del hígado: no es lo mismo que un aceite comprado por internet.
Ansiedad, sueño y dolor: mucho uso, poca prueba
Son los tres motivos más comunes para comprar CBD, y en los tres la evidencia es limitada.
- Ansiedad. Las Academias Nacionales de Ciencias de EE.UU. (2017) calificaron de «limitada» la evidencia, acotada a una prueba de hablar en público en personas con ansiedad social. La revisión de The Lancet Psychiatry (2019) halló solo dos ensayos de CBD farmacéutico, con 44 participantes en total, sin una mejoría estadísticamente significativa.
- Sueño. Una revisión de la Clínica Mayo (2023) encontró 34 estudios, pero solo dos en personas con insomnio diagnosticado. De los siete que pusieron a prueba el CBD solo, cuatro mostraron mejoría. Los autores piden mejores estudios antes de concluir.
- Dolor. Una revisión en The Journal of Pain (2024) identificó 16 ensayos controlados con CBD de calidad farmacéutica en 12 tipos de dolor. En 15 de ellos el CBD no superó al placebo.
«Evidencia limitada» no significa que esté probado que no sirve: significa que, con los estudios disponibles, no se puede afirmar que sirva.
Lo que dice la etiqueta no siempre es lo que hay dentro
El segundo problema es de calidad. Un análisis publicado en JAMA en 2017 examinó 84 productos de CBD de 31 empresas comprados por internet en EE.UU.: solo el 31% contenía la cantidad declarada, y en 18 de ellos (21%) se detectó THC, el compuesto que sí embriaga, algo delicado si se le da a un niño. La revisión sobre dolor ya citada describe el mismo patrón en Norteamérica y Europa: contenidos que van desde nada hasta mucho más de lo anunciado.
Tampoco es inocuo. En los ensayos de epilepsia, el CBD en dosis altas elevó las enzimas del hígado en algunos pacientes y alteró los niveles de otros medicamentos. En enero de 2023 la FDA concluyó que las reglas para alimentos y suplementos no son adecuadas para el CBD, citando posibles daños al hígado, interacciones con fármacos y riesgos en niños y embarazadas, y pidió al Congreso una vía regulatoria nueva.
En Chile, el ISP lo trata como medicamento
En agosto de 2020, el Instituto de Salud Pública advirtió sobre la venta en internet de cremas, chicles, gomitas, bálsamos labiales y aceites corporales que declaran contener CBD. Su criterio: por sus propiedades terapéuticas, estos productos necesitan registro sanitario; los que no lo tienen se consideran productos farmacéuticos falsificados, sin garantía de calidad, seguridad ni eficacia. El ISP distingue el CBD del aceite de semillas de cáñamo, que está clasificado como alimento. Más allá de ese aviso, no encontramos información oficial clara sobre qué productos con CBD cuentan hoy con registro en Chile ni en qué condiciones se venden.
En resumen
- El CBD no embriaga y, según la OMS, no muestra potencial de abuso ni de dependencia.
- Su eficacia está demostrada en epilepsias graves y resistentes, con un medicamento aprobado y supervisión médica.
- Para ansiedad, sueño y dolor, los ensayos son pocos, pequeños o negativos.
- Muchos productos sin registro no contienen lo que declaran. Si tomas otros medicamentos, consulta antes con tu médico o químico farmacéutico.
Fuentes de este artículo
2024Epilepsia refractaria: donde el cannabis medicinal tiene su mejor evidencia, y su historia chilena →